Padres con su bebé

Una pareja se compone de amor, recuerdos compartidos, tensiones compartidas, altibajos, momentos de intimidad, un futuro en común, etc.

La ilusión por la llegada del bebé en común es también una experiencia que la pareja comparte.

Hacer los preparativos, comprar la primera ropita del bebé, preparar la habitación, etc.

Aquí cada miembro de la pareja asume tareas que, al final, tienen un objetivo común: hacer que el bebé esté feliz y a gusto. Esto incluye también el descanso nocturno del bebé, que se ve favorecido por sacos de dormir especialmente sensibles.

 

Viven juntos el momento del parto, y lo atraviesan juntos: ¿qué puede salir mal ahora?

 

Pero que después del nacimiento del bebé aparezcan diferencias y obstáculos en la pareja es algo en lo que nadie había pensado hasta entonces. Y es totalmente natural, con tanta ilusión por delante.

 

¿Qué situaciones y sentimientos pueden surgir entre la pareja tras el nacimiento del bebé tan deseado?

Un recién nacido necesita mucha atención y supone un gran cambio para la pareja.

Por muchas guías y consejos que leas antes, al final todo es distinto.

Como pareja, tenéis que aceptar que la atención mutua ahora se reparte y que el día a día se pone patas arriba.

Tanto los hombres como las mujeres pueden sentirse limitados en su «libertad de movimiento» cotidiana. Un bebé es un cambio que necesita su tiempo.

A lo largo de esta nueva etapa surgirán conflictos entre vosotros y vuestra pareja que, como en muchas otras relaciones, tendréis que resolver juntos.

Ved estos cambios y desacuerdos de forma positiva.

Crecéis juntos, en el sentido más literal de la palabra.
Vuestro bebé reclama vuestra atención y vuestro tiempo. No dejéis que los conflictos se enquisten y pensad juntos en soluciones. Sois un equipo que ahora tiene un miembro más. Aseguraos de que ese equipo crezca y trabaje unido.

 

Tened en cuenta los siguientes puntos y habladlos incluso antes de plantearos tener un bebé:

  • Comunicación

¡Hablad el uno con el otro! Por pequeño que os parezca vuestro malestar, decidlo en voz alta. Este consejo no solo es válido para los futuros padres, sino para parejas en cualquier etapa de su relación.

Comunicad vuestros sentimientos.

  • Poneos de acuerdo

Después de la comunicación viene el acuerdo. Poneos de acuerdo con vuestra pareja: antes del parto, durante el embarazo y justo después del nacimiento. ¿Qué opináis cada uno? ¿Tu pareja también se levanta por la noche para volver a dormir al bebé?

  • Planificación y estructura

Aportad toda la planificación y estructura que podáis a vuestro día a día, pero sin exagerar.

Si vuestro bebé no tiene hambre a la hora prevista, o duerme de forma excepcionalmente temprana o tardía, es normal. No os obsesionéis demasiado con ello.

 

La familia crece, y así también crecéis vosotros como pareja dentro de esa familia. Cuidar la relación es un proceso. Y también el vínculo con vuestro bebé y la construcción de vuestra familia es un proceso natural, que trae consigo conflictos, pero también los momentos más bonitos de vuestra vida.