La falta de luz en invierno provoca cansancio. Cuando suena el despertador y fuera todavía está oscuro, muchas personas no desean otra cosa que seguir durmiendo. Y si durante el invierno no se consigue tomar ni una hora de luz natural al día, la producción de melatonina no se frena lo suficiente, y eso da sueño.
Días más cortos y noches más largas significan más melatonina en el cuerpo. Por eso muchas personas están permanentemente cansadas en invierno. Los especialistas del sueño sospechan que, con tanta oscuridad prolongada, el cuerpo deja de distinguir con claridad si es de día o de noche: al cansancio durante el día se le puede sumar entonces el insomnio por la noche.
A partir de febrero mejora notablemente
Aunque los días ya empiezan a alargarse a finales de diciembre, no se nota de verdad hasta febrero. Pero ya a finales de marzo llega el cambio al horario de verano, el siguiente reto para nuestro sueño regular y reparador.
La hibernación de los animales
La hibernación de los animales, como la que practican por ejemplo los erizos, es algo completamente distinto de la mayor necesidad de sueño que sienten las personas cuando hay poca luz. Los animales aprovechan el reposo invernal para superar las épocas más frías y con menos alimento disponible. Durante ese tiempo se reduce el metabolismo y la temperatura corporal, y el animal se alimenta de las reservas de grasa acumuladas en verano. Los erizos, por ejemplo, cuyo corazón late normalmente 200 veces por minuto, pasan a tener solo entre 2 y 12 latidos por minuto.
Para las personas la hibernación no es posible, aunque la NASA está investigando si el ser humano podría lograrlo activando un determinado gen.
Dormir mejor a pesar de la falta de luz
Lo que más ayuda es hacer suficiente ejercicio. El deporte reduce el estrés y favorece así noches más reparadoras. Una lámpara de luz natural también puede ayudar. Sería aún mejor tomar cada día una hora de luz natural dando un paseo o haciendo deporte al aire libre. Procura acostarte a tu hora habitual, aunque durante un tiempo en invierno te cueste conciliar el sueño o mantenerlo.
Intenta permanecer en la cama durante el tiempo que sueles dedicar al sueño. Y si, por el contrario, duermes especialmente bien y durante más tiempo, disfruta de esas horas de sueño extra que puedas conseguir. Tu salud te lo agradecerá.
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