¿Qué debes tomar en cuenta al comprar un saco de dormir de verano para bebé?

Mientras que los adultos saben lo complicado que puede ser dormir bien durante esas calurosas noches de verano, los bebés y niños pequeños también experimentan la misma dificultad. Esto no debe olvidarse, ya que dormir es especialmente importante para los bebés, y su desarrollo mental y físico.

En este artículo explicamos cuáles puntos deben ser tomados en cuenta por los padres al comprar un saco de dormir de verano para bebé. También llegaremos al fondo de la pregunta: ¿Qué se debe usar debajo de un saco de dormir de verano para bebé?

¿Qué debo hacer para que mi bebé duerma bien durante el verano?

Muchos padres y futuros padres optan por el método de la cebolla: visten al bebé con varias capas de ropa, dependiendo de qué tan cálida o fría esté la habitación. Esto tiene la ventaja de que una capa se puede quitar rápidamente, para que así el bebé no sienta demasiado calor.

Los padres a menudo asumen de manera equivocada que sus hijos deben usar ropa más gruesa o cálida de lo recomendable para ir a dormir. Desafortunadamente, esto puede ser peligroso, especialmente durante el verano. Un bebé sólo necesita una capa extra de ropa para estar vestido adecuadamente en la primera noche de su nacimiento.

En verano, nunca deberías vestir a tu bebé de una forma demasiado cálida. Aunque no lo creas, los bebés también se mueven bastante durante la noche, ya que utilizan este tiempo para desarrollar sus habilidades motoras y procesar en sus sueños las experiencias del día. Si patean mucho, su temperatura corporal eventualmente aumentará, y lo más seguro es que empiecen a sudar. Si se sienten demasiado acalorados y sudan mucho, pueden despertarse durante la noche y comenzar a llorar.

En noches realmente calurosas, un pañal y un body manga corta puede ser suficiente para ayudar al bebé a dormir sin problemas. Sin embargo, hay otra forma de vestir a tu bebé de manera óptima durante la noche: en las noches cálidas de verano, el saco de dormir de verano para bebé ha comprobado ser una alternativa perfecta.

Los sacos de dormir de bebés vienen en todo tipo de formas y colores. Incluso hay sacos de dormir para bebé, especialmente hechos para el verano y el invierno. Estos se diferencian no sólo por el grosor y los materiales con los cuales están hechos, sino también en el aspecto, ya que un saco de dormir de verano para bebés no tiene mangas, mientras que un saco de dormir de invierno sí tiene.

¿Cuáles son las ventajas de un saco de dormir de verano para bebés?

Los sacos de dormir para bebés tienen muchas ventajas y pueden ayudar a tu hijo a dormir de forma segura durante toda la noche. Debido a que los bebés se mueven durante la noche, como mencionamos anteriormente, puede ser que ellos se quiten su manta al dar pataditas.

Ciertamente, esto no representa nada de qué preocuparse en una habitación cálida, pero en noches frías, existe el riesgo de que el bebé pueda sentir demasiado frío e incluso enfermarse. Además, tu bebé puede halar la manta y cubrir su cabeza, lo que hace aún más difícil que puedan respirar con tranquilidad.

En verano, hay otro problema: el exceso de calor. Si los bebés tienen demasiada ropa puesta, pueden fácilmente sentirse muy acalorados. A diferencia de la hipotermia, el exceso de calor no siempre despierta al bebé, y debido a eso los padres ni siquiera lo notan en primer lugar. El hecho de sentir demasiado calor puede causar mareo y fiebre, por eso debes prestar atención a las señales que te da tu bebé.

Un saco de dormir de verano para bebés siempre debería estar hecho de materiales transpirables para prevenir la acumulación de calor. Además de eso, un saco de dormir de verano para bebés no puede deslizarse durante la noche, por lo cual no puede llegar a cubrir el rostro de tu bebé, o ser pateado.

Los sacos de dormir pueden incluso ayudar a los niños más pequeños a mantenerse boca arriba de manera segura. Si tu bebé se gira sobre su estómago durante la noche, su cara puede hundirse demasiado en el colchón, lo que genera que tu bebé pueda tener problemas para respirar.

Los bebés más grandes ya tienen la fuerza necesaria para apoyarse en sí mismos y voltear su cabeza. En el caso de los bebés que sólo tienen unos meses, aún no pueden lograr eso, y por lo tanto, a menudo, no pueden colocarse de espalda por sí mismos.

¿Cómo puedo saber si mi bebé tiene demasiado calor?

Para determinar si tu bebé tiene demasiado calor, o está muy sudado, puedes revisar su cuello. Simplemente coloca tus dedos en el cuello del bebé o en sus omóplatos (cerca de la parte interna de sus brazos y su pecho). Esto te dirá si tu bebé está demasiado abrigado. Si su cuello o su espalda se sienten muy húmedos o calientes, debes quitarles una capa de ropa. Idealmente, el cuello de un bebé debe estar delicada y cómodamente caliente, pero no húmedo.

Las extremidades de un bebé no proporcionan suficiente información para saber cuán cálido o frío está su cuerpo. Los bebés no pueden regular su temperatura lo suficientemente bien, y por eso sus manos y pies tienden a ponerse fríos muy rápido, pero esto no es una causa para preocuparse demasiado.

¿Cómo elegir el tamaño correcto de un saco de dormir de verano para bebés?

Es seguro que los bebés superen el tamaño de un saco de dormir, y nunca deben adaptarse o sentirse demasiado ajustados dentro de uno. Si el saco de dormir de verano es demasiado grande para tu bebé, su cabeza puede deslizarse dentro del saco de dormir. Si esto sucede, puede fácilmente sentir demasiado calor con potenciales consecuencias peligrosas.

Para encontrar el tamaño correcto de un saco de dormir de verano para tu bebé, deberás primero medir su longitud. Las tallas que usamos indican hasta qué tamaño puedes usar un saco de dormir para tu bebé. Un saco de dormir de 70 centímetros es ideal para bebés que miden entre 50 y 70 cm. El siguiente tamaño, de 90 cm, es ideal para bebés entre 70 y 90 cm. Un saco de dormir de 110 cm es adecuado para bebés que miden entre 90 y 110 cm. Seleccionamos intervalos de 20 centímetros en los sacos de dormir para bebés, para asegurarnos que tu hijo tenga suficiente espacio para crecer, pero no demasiado.

La abertura del saco de dormir a nivel del cuello también debe ser ajustable al tamaño de tu bebé. Como regla general, uno de tus dedos debería poder encajar entre el cuello del saco de dormir, y el cuello de tu bebé. Debido a esto, la mayoría de los sacos de bebés tienen botones en el área del cuello, y pueden ser óptimamente ajustables.

Saco de dormir de verano para bebés: ¿qué debe vestir tu hijo debajo?

Luego de haber comprado un saco de dormir, seguramente te preguntarás: ¿qué debe vestir mi bebé debajo de su saco de dormir de verano para bebés? Durante los meses de verano, se recomienda que utilicen un simple body o incluso sólo su pañal.

Durante las noches frías, puedes colocarle a tu hijo una pijama con mangas largas para que la use debajo del saco de dormir de verano, o en caso de niños pequeños, también puedes usar un edredón de bebés para arroparlo.

¿De qué material debería estar hecho el saco de dormir de verano para tu bebé?

El material es muy importante cuando se trata de un saco de dormir de verano para bebés, lo que se busca es que tu hijo no sienta demasiado calor o sude mucho durante la noche. Idealmente, el material debe ser transpirable, y debe poder absorber la temperatura. Si el material no puede regular la temperatura lo suficiente, corres el riesgo de que se acumule demasiado calor.

El mejor material del que puede estar hecho un saco de dormir de verano para bebés, es algodón puro y orgánico. El algodón puro y orgánico es hipoalergénico, permite que circule el aire, y también está libre de sustancias dañinas. Esto significa que incluso el moho y los ácaros no tienen la oportunidad de multiplicarse en el saco de dormir.

¿Un saco de dormir de verano puede ayudar a mi bebé a dormir mejor durante la noche?

Un saco de dormir ha comprobado que puede darle a tu bebé una sensación de seguridad y protección. No sólo ayuda a tu bebé a dormirse más rápido, sino que también lo ayuda a dormir durante toda la noche. No se despertará en la noche por sentirse demasiado acalorado o por sudar en exceso, gracias al factor de transpirabilidad que aporta el algodón, al igual que sus propiedades de regulación de la humedad.

La temperatura en la habitación debe mantenerse entre los 16 y 18 grados, incluso durante el verano. Además de eso, la habitación debe ventilarse con frecuencia durante el día, cuando el bebé no esté dentro de ella. Esto también puede ayudar a prevenir la aparición de moho.

Otro truco para ayudar a tu bebé a dormirse más rápido es crear una rutina nocturna, para que así tu bebé aprenda a asociar el sueño con una hora específica durante la noche. Esto hará más fácil que tu bebé se duerma por la noche, y también los ayuda a desarrollar un ritmo regular de día y noche mucho más rápido.

Para niños un poco más grandes, la rutina nocturna funciona tan bien como lo hace con los bebés. Deben pasar el día jugando, saliendo, o mirando películas educativas. Durante la noche, deben cepillar sus dientes luego de la cena e irse a la cama con la lectura de un cuento.

Esta rutina debe ser repetida tanto como sea posible. Tu hijo se acostumbrará rápidamente a ella, y se les hará más fácil quedarse dormidos, y dormir toda la noche.